El cepillo es el mejor aliado para la perfecta higiene bucal.

Todos sabemos que es más que recomendable cepillarnos los dientes después de cada comida, y sobre todo antes de ir a dormir.

Para limpiarnos los dientes correctamente, debemos colocar el cepillo inclinado, una mitad sobre la encía y la otra sobre el diente, y describir pequeños círculos ejerciendo la menor presión posible.

Para conocer mejor el uso correcto del cepillo de dientes, te recomendamos que consultes esta detallada guía: http://www.curaprox.com/es-es/el-cepillado-correcto-con-el-cepillo-de-dientes-manual/detail

Pero si tiene en cuenta los consejos anteriores lo estará haciendo bien, porque no sólo se estará limpiando con cuidado los dientes y el margen gingival, sino también con eficacia. La presión, asociada a unos filamentos con una dureza alta o media, puede provocar en muchos casos lesiones en los dientes y la encía.

Los filamentos de un cepillo dental tienen tres características clave, deben:

  • Ser de un material sintético para evitar bacterias de origen animal
  • Tener las puntas redondeadas y pulidas para no rayar el esmalte
  • Ser suaves para evitar agresiones a las encías

Además, es recomendable que la cabeza del cepillo sea pequeña y con el extremo redondo, que el mango sea manejable y que tengan un pequeño ángulo con respecto a la cabeza para ofrecer una mejor accesibilidad a las zonas más escondidas de la boca.

Recuerda renovar tu cepillo de dientes a menudo, la vida máxima de un cepillo de dientes es de 3 meses y debes cambiarlo para garantizar que tu higiene bucodental se realiza con perfección.

Existen multitud de dentífricos, elige el mejor

El dentífrico colabora en la limpieza dental y complementa la acción mecánica del cepillo.

En función de sus niveles en la composición, el dentífrico ayuda a aumentar la resistencia de la superficie del diente, impedir reacciones nocivas del metabolismo bacteriano e incluso ejercer la acción antiinflamatoria.

La comunidad científica está de acuerdo en que los fluoruros brindan una protección eficaz contra la caries, pues endurecen y remineralizan el esmalte dental, e incluso tienen efectos antibacterianos.

Sin embargo, el LSS (Lauril Sulfato Sódico) es agresivo. El LSS es un tensoactivo (limpiador y espumante) altamente eficaz que se utiliza en champús y pastas dentales. Sin embargo, el SLS actúa como un desengrasante muy fuerte que ataca la capa de lecitinas de las células. En el peor de los casos, las células mueren porque ya no cuentan con la protección de esta capa de lecitinas. En casos menos graves, se irritan la piel y las mucosas.

También se ha demostrado que existe una relación entre la formación de úlceras y el SLS. Un estudio llegó a la conclusión de que las pastas dentales con SLS deberían clasificarse como altamente irritantes. Los estudios realizados con huevos de gallina han mostrado que el SLS almacenado en las membranas celulares ocasiona la muerte de las células. Otros estudios han revelado la relación entre el SLS y las encías sangrantes y la formación de úlceras en la boca.

Aparte de los dentífricos, existen otros productos que pueden ayudar a una buena higiene bucodental.

  • Colutorios: que tienen los mismos principios activos que las pastas dentífricas, pero en menor concentración y completan la acción de la pasta dentífrica. Es muy importante que no tengan alcohol, puesto que trae consigo efectos secundarios negativos, como el dolor, las lesiones en la mucosa de la boca y la sequedad bucal-
  • Chicles: que realizan una acción similar a lavar los dientes pero sin cepillo y que se utilizan en ocasiones particulares en la que no tenemos acceso a un cepillado normal.Los chicles deben ser sin azúcar para evitar la aparición de caries.